martes, 10 de septiembre de 2013

CAPITULO 42 (50S CONTINUA)

Comunicándose Me he tomado el consejo de Flynn sobre que la comunicación con Anastasia debe ser más efectiva muy en serio, por lo que esta noche, mientras nos sentamos juntos a cenar lo que la señora Jones ha preparado para nosotros, le digo en lo que he estado involucrado en el trabajo hoy. Le explico sobre el teléfono celular de energía solar en el que mi empresa ha estado trabajando, que creo que tiene un potencial fantástico para ayudar a los países menos desarrollados, que inevitablemente tienen no tienen un suministro de energía confiable. Ana me escucha atentamente mientras hablo, y luego me hace preguntas acerca de la visión que tenemos sobre su desarrollo. Significa mucho para mí que ella se interese, que quiere aprender más sobre algo que me importe tan apasionadamente. Parece que compartimos los mismos valores sobre los proyectos de este tipo que pueden marcar una gran diferencia en las zonas más desfavorecidas del mundo, y ese hecho me hace amarla aún más. No sólo comparten un sexo increíble, ¿verdad Grey? Ella realmente es una mujer especial. Una en un millón. En un billón. No, ella es totalmente única realidad. Nunca debes dejarla ir. Nunca. Por alguna razón, Ana parece aliviada de que sólo tenga tres propiedades - Nueva York, Aspen y el Escala. Por supuesto, tengo los ojos puestos en la posible adquisición de la propiedad con vistas a ‘The Sound’, pero no voy a decir nada sobre eso todavía, ya que posiblemente no llegue a nada. Anastasia es evidente que aún tiene que hacer algunos ajustes para acostumbrarse a mi estilo de vida, cuando ella automáticamente empieza a recoger y limpiar cuando terminamos nuestra cena, olvidando que tiene personal para encargarse de todo eso. "Deja eso. Gail lo hará," le recuerdo, así que a regañadientes deja los platos en el fregadero. "Bien, ahora que estás más dócil, señorita Steele, ¿hablaremos sobre lo de hoy?" "Creo que tú eres el que está más dócil. Creo que se me da bastante bien eso de domarte." "¿Domarme?" Resoplo divertido. Bueno, ¿no has estado siendo exactamente el dominante estos días, verdad Grey? "Sí, Anastasia, quizá si se te dé bien," lo admito. "Tenías razón sobre Jack," admite en voz baja. Siento que el frío corre por mis venas. Joder, lo sabía. Yo sabía que era un idiota. ¿Qué coño ha hecho para que ella lo vea como lo que realmente es? "¿Ha intentado algo?" Lo mataré si así es. Pero no antes de haberlo molido a golpes. Puedo sentir que mi temperamento está a punto de estallar, y sé que fácilmente podría perder el control de la forma que solía hacerlo cuando era un adolescente. Pero me esfuerzo para contener mi rabia, para esclarecer algunos hechos primero. Ana niega con la cabeza. "No, y no lo hará Christian. Hoy le he dicho que soy tu novia y enseguida se ha echado para atrás." Eso podría ser lo que inocentemente cree, pero sigo sin confiar en él ni un ápice. "¿Estás segura? Podría despedir a ese cabrón" Si ese cabrón ha estado coqueteando con Ana, es historia, y no me importa la mierda de consecuencias jurídicas por el incumplimiento de los términos de su contrato que haya - vamos a llevarlo a juicio. Pero Ana está convencida de que puede tratar con él, que tengo que dejarla luchar en sus propias batallas y no sofocarla. Recordando el consejo de Flynn de la sesión de esta tarde, escucho y trato de tomar en cuenta sus sentimientos y deseos, pero todavía necesito de toda mi determinación para no insistir en que, o bien deja el trabajo o voy a despedir a Hyde. Ella se acerca y se coloca entre mis piernas mientras me siento en la barra de desayuno. Ella tira de mis brazos a su alrededor y luego apoya sus manos en mis brazos, yo empiezo a sentirme un poco más tranquilo, debido a su contacto, el contacto estrecho entre nosotros. "No necesito que aparezcas como un caballero andante para salvarme," trata de tranquilizarme. Créeme nena, yo soy definitivamente soy el caballero oscuro, sobre todo con los pensamientos que estoy teniendo acerca de lo que me gustaría hacerle a Hyde. "Tienes que aprender a dejar que las cosas pasen. Y si eres capaz de hacer eso – de concederme eso – vendré a vivir contigo," susurra, mientras tiernamente acaricia mi cara. "¿De verdad?" "Sí." "Pero si no me conoces..." Si así fuera, si supieras toda la repugnante verdad sobre mí, créeme, ya te habrías ido. "Te conozco lo suficiente, Christian. Nada de lo que me cuentes sobre ti hará que me asuste." Realmente no sabes de qué estás hablando, mi dulce, dulce niña. "Pero si pudieras dejar de presionarme…" Las palabras de Flynn vuelven a mí. "Ella es claramente una mujer inteligente, por lo que tienes que explicarle con mayor eficacia por qué tienes preocupaciones sobre de su seguridad." "Lo intento, Anastasia. Pero no podía quedarme quieto y dejar que vayas a New York con ese... idiota. Tiene una reputación espantosa. Ninguna de sus asistentes ha durado más de tres meses, y la empresa no ha hecho nada para retenerlas. Yo no quiero eso para ti, nena. No quiero que te pase nada. Me aterra la idea de que te hagan daño. No puedo prometer que no interferiré, no, si creo que puedes salir mal parada." Sé lo que quiero decir a continuación, lo que tengo que decir. Es duro, pero respiro profundamente. "Te amo, Anastasia. Voy a hacer todo lo que este en mi poder para protegerte, no puedo imaginar mi vida sin ti." Ana me mira fijamente. Entonces una sonrisa maravillosa se extiende por su rostro, mientras me mira a los ojos. Sus ojos brillan con una emoción sin palabras. "Yo también te amo, Christian," susurra, luego se inclina para besarme. Es un momento especial, perfecto entre nosotros. Es la primera vez que le he dicho estas palabras. Te. Amo. Pero el momento es perturbado por un Taylor que discretamente, aclarándose la garganta, está tratando de llamar mi atención y que claramente se encuentra incómodo al respecto. Dios sabe cuánto tiempo ha estado de pie allí, esperando el momento adecuado. "¿Sí?" le ladro, sabiendo que debe tener una buena razón para interrumpir. "La Sra. Lincoln viene en camino, señor." "¿Qué?" Taylor se encoge de hombros como disculpándose. ¿Qué diablos puede querer ahora Elena? Suspiro mientras sacudo la cabeza. Por supuesto que tenía que aparecer justo en el momento preciso en el que las cosas se desarrollaban tan bien entre Ana y yo, antes incluso de haber tenido la oportunidad de lograr que mi cabeza asimile que ella acepto vivir conmigo. "Bueno, esto se pone interesante," murmuro, sabiendo que Ana no puede soportar a Elena. Pero me resigno a lidiar con las consecuencias del encuentro entre la mujer de mi pasado con la mujer de mi presente y espero que de mi futuro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

déjanos un comentario ...