viernes, 16 de agosto de 2013

capitulo 3(TAYLOR)

El final de la semana coincide con el final del mes financiero. Grey ha cambiado su carrera de la mañana por una sesión con su entrenador personal.
He oído hablar de Claude Bastille, él es muy exigente con quien se enfrenta aunque sea un cliente. No está interesado en los ejecutivos suaves que comen en exceso, beben demasiado y piensan que pueden evitar un accidente cerebro vascular con un aumento de su ritmo cardíaco una vez a la semana. Él y Grey se corresponden, están centrados hasta el punto del fanatismo, son muy intensos. Miro por un momento el  intento que tienen de patear la mierda el uno al otro mientras paseo por la sala de circuito cerrado de televisión que se ha convertido mi oficina. Estoy leyendo los partes de trabajo de algunos empleados de Grey. Hay 3.209 personas solo en Empresas Grey, todas con acceso potencialmente, a él. Según Welch se han hecho verificaciones de antecedentes, pero me gusta ser minucioso, la vida de mi cliente y mi vida podría depender de ello.
Estoy sorprendido de ver en el escritorio, un sobre con mi nombre escrito con  puño y letra de Grey. Me hace fruncir el ceño. No ha dicho nada, si me va a despedir, seguramente tendría las pelotas para decírmelo en persona.
Pero cuando lo abro dos cosas se caen,  un grueso fajo de papel que resulta ser un contrato indefinido y un cheque por una cantidad ridículamente grande de dinero. Es mucho más de lo que había acordado con Welch. No entiendo lo que está pasando. ¿Me está pagando por varios meses de antelación? ¿Es un error? Eso parece poco probable, Grey no comete errores. Decido que debe ser una prueba, quiere saber si soy honesto y que voy a avisarle de su error. Estoy un poco decepcionado de que haya usado este tipo de táctica, tan obvia. Normalmente los clientes me ponen a prueba, dejando sus jodidos relojes Rolex de mierda.
Puedo ver en el circuito cerrado de televisión que el entrenamiento de Grey con Bastille ha concluido y que pronto estará en  el vestíbulo. Decido esperar hasta que Gail le sirva su desayuno antes de preguntarle cuál es la historia de esta mierda, me he dado cuenta de que él, por lo general,  tiene un mejor estado de ánimo  cuando no tiene hambre.
Pensar en Gail me irrita. Todavía no le he preguntado si está casada. Hemos hablado un poco y sé que ella tiene una hermana en Portland, pero no ha mencionado un marido. Se me ocurre que yo podría buscar en los archivos de Grey, pero de alguna manera me parece una invasión de su privacidad. ¡Oh, por el amor de Dios! Soy la seguridad personal de Grey, se  supone que debo saber cosas como esta, pero aún así, no acabo de decidirme a hacerlo. Me estoy volviendo un blando de mierda.
Cuando la cabeza de Grey pasa para su oficina espero un momento y luego llamo a su puerta.
_ ¿Qué?, gruñe. Es demasiado para él estar de mejor estado de ánimo después de comer.
_ Quería preguntarle sobre esto, señor. Le muestro el cheque.
_ ¿Y bien? ¿Qué pasa con eso?
_ Es más de lo acordado.
Frunce el ceño.
_  Para los gastos escolares de tu hija.
Él se vuelve a la pantalla del ordenador como si fuera bastante obvio.
_ ¿Podría explicar eso, señor?
Se pasa la mano por el pelo con irritación, un gesto que ya me es familiar durante esta semana.
_ Para pagar el pre-escolar de tu hija, su educación , Taylor.
Me entrega una hoja de papel.
_ Una lista de los tres mejores centros de educación pre-escolar en el distrito de tu ex-esposa. Elije el que más te guste.
Y estoy sin palabras.
_ Pero… no he firmado el contrato permanente… sin embargo, señor.
_ ¿Lo harás?, frunce el ceño hacia mí.
_ Sí, señor, y veo una expresión que no puedo identificar pasando  por su cara.
_ Gracias, Taylor.
Se vuelve de nuevo a la pantalla. Estoy siendo despedido.
_ Gracias por los derechos de matrícula, señor.
_ Bien. Él no se gira para mirarme, sino que se aplica en el estudio de columnas llenas de cifras.
Estoy… sorprendido. No es sólo el dinero, aunque realmente aprecio eso, es el hecho de que él buscó e imprimió una lista de las escuelas adecuadas.
Estoy a punto de firmar su contrato indefinido cuando me acuerdo de lo que dijo Gail acerca de su “invitada” de fin de semana. Creo que no voy a firmar hasta que no haya conocido a esa Srta. Saunders. Soy un hombre prudente.
_ ¿Jason?
La suave voz de Gail interrumpe mis austeros pensamientos. Ella no llevaba su uniforme habitual de falda y blusa blanca. Lleva pantalones vaqueros azules y una camiseta de manga larga, y se ve condenadamente bien, la forma en que sus jeans se aferran a sus caderas y…
_ Me voy ahora, Jason, continúa. He dejado algunas carnes frías en la nevera y una lista de platos congelados para el microondas si quieres comida caliente. Y hay una lista de los lugares de comida para llevar si el microondas te resulta un gran desafío. Su sonrisa burlona lleva el aguijón de sus palabras. Estaré de regreso el domingo por la noche. ¿Tienes mi número de celular?
_ Oh, claro, Gail. ¿Y la comida para el señor Grey?
_ Creo que te darás cuenta que la Srta. Saunders se hará cargo de todo lo que él quiera, dice amablemente. Me parece que ella llega a eso de las ocho de la noche.
Estoy impresionado de que no hay atisbo de condescendencia en la voz. Todo lo que ella piensa sobre lo que sucede en esa sala de juegos, no afecta en la forma en que hace su trabajo, o con la forma de la que habla del jefe. Muy profesional, Gail.
_ Bien, nos vemos el domingo.
Me dice adiós con la mano mientras se aleja y me encuentro con el pensamiento que me quedo solo con todo el traqueteo del Penthouse, tratando de evitar a mi jefe y su invitada, es una perspectiva desagradable. Pero no me pagan para divertirme. Así que tiro del archivo de la Srta. Saunders. La primera página es normal, excepto que tomo nota que es más de diez años mayor que Grey. Esto me hace fruncir el ceño, ¿le gustan las mujeres mayores? Si intenta algo con Gail, voy a crucificar al maldito bastardo. La segunda página contiene cosas estándar, educación  ¿segundo grado?, detalles de sus cuentas bancarias, registro de empleo¿encargado de museo?, pero cuando leo el resto del archivo, mi mandíbula golpea el piso de nuevo. Se trata de un acuerdo formal que establece una lista de actividades sexuales que ni siquiera puedo leer. ¡Cristo! ¿La gente, realmente, disfruta de todo eso? O yo he estado viendo las películas pornos equivocadas, o tengo que salir un poco más. ¡Por las heridas de Jesucristo! Pero al mismo tiempo veo que se trata de un acuerdo formal entre dos adultos que consienten, cuerdos y sanos, aunque ahora que pienso en ello, estoy reconsiderando la definición de “sano”. Quiero decir, ¿qué clase de persona quiere ser lastimada?
Recuerdo que habían chicos en la Infantería de Marina que sabía que les gustaba superar los límites de lo que el cuerpo aguantaba físicamente, pero el conjunto Dominante/Sumiso, es una relación en la que no he pensado antes. Nunca he conocido a ninguna mujer que estaría de acuerdo en hacer exactamente lo que yo le diga cuando se le diga. A pesar de haber estado casado durante seis años con una zorra, aunque lo deseara un poco… en realidad, no, ni siquiera entonces.
No, sólo tengo que pensar en esto como un acuerdo de negocios. Y para alguien como Grey, creo que tiene más sentido esto, que obtener una prostituta de la calle, particularmente con esos requisitos de mierda. Todavía hay muchas cosas que rondan por mi cabeza. Ahora estoy realmente intrigado en conocer a la Srta. Wendy Saunders Alison.
Mi teléfono vibra, interrumpiendo mis pensamientos.
_ Taylor, quiero salir en cinco minutos.
_ Sí señor.
Y el teléfono se corta. Pongo mi culo en marcha y lo llevo hasta el garaje.
Una vez que estamos en Empresas Grey, su ayudante la bella Andrea, me da su calendario para la próxima semana. Por Dios, ¿podría haber algo más aburrido? Recaudación de fondos, cenas de empresa, una noche de gala en la ópera. Bien, eso podría ser su idea de pasar un buen rato,  ir a un jodido concierto de música clásica, pero quiero decir, ¡vamos que el tipo tiene 23! Y el sábado por la noche, otro evento para recaudar fondos en casa de sus padres en Bellevue. Me quejo a mí mismo, voy a necesitar una semana para prepararme para una nueva reunión con la Srta. Grey. Armadura de cuerpo completo, ¿tal vez? Parecía que me podría hacer frente en cualquier momento. Cristo, ¿son los Grey  tan intensos?
Me siento en mi escritorio para leer algún archivo más sobre el  personal. Entonces echo un vistazo a los centros de pre-escolar que Grey me ha recomendado. Realmente se ven increíbles. No tengo ni idea de cuál elegir entre ellos, aquel en el que los niños son los más felices, supongo. Me pregunto cuándo voy a tener la oportunidad de comprobarlo, pero si el dinero viene de mi cuenta, estoy seguro que no voy a dejar a la bruja elegirlo.
A las seis, estoy esperando en el garaje por Grey. Parece más enojado que de costumbre. Me pregunto de quien será la cabeza que ha arrancado hoy. Realmente espero que eche un buen polvo y le relaje los nervios, de lo contrario el chico va a explotar.
La única persona en la oficina que le hace frente a él es su número dos, Ros Bailey. Ellos han estado juntos desde el principio, por lo que puedo entender que se apoya en ella, tanto que él no confía en nadie como en ella. Es muy buena en calmarlo cuando nadie más se atreve acercarse a él. Aunque Andrea debe ser más dura de lo que parece,  lleva nueve meses como su asistente, o sólo tal vez ella es simplemente muy buena en su trabajo.
Su teléfono suena por tercera vez en nuestro corto trayecto a Escala. Lo siento por quien esté llamando.
_ Mía. ¿Qué es lo que quieres?
Oh, su hermana. Deberíamos haberla enviado contra Saddam Hussein, todo habría terminado mucho más rápidamente.
_ No, no puedes… porque estoy ocupado… ¡Oh, maldita sea, Mía! Bien, mañana a las dos… ¿qué? No, no puedo… mierda ¡No!
Él se separa del teléfono, pero por debajo de su irritación puedo ver que él está enamorado de su hermanita. Tal vez ella le recuerda a él mismo. Por Dios. Pobre chico.
Me pregunto si él me va a decir algo sobre su invitado. Tal vez  sólo asume que Gail me ha dicho todo lo que necesito saber. Pero a medida que salimos del coche en el garaje, me dice:
_ La Srta. Saunders estará aquí a las 8:00 pm, Taylor. Ya no te necesito otra vez esta noche, pero mañana voy a correr  a las 6:00 am, como de costumbre.
_ Sí, señor.
Por tanto, ¿va a joder toda la noche y salir a correr antes del amanecer? ¡Cristo! ¡Este hombre es una máquina de mierda!
A las 7.55 pm, el circuito cerrado de televisión muestra un Audi A3 azul aparcando en una de las plazas del estacionamiento de Grey en el garaje. La Srta. Saunders es puntual. No puedo ver su cara claramente en cámara, pero veo que ella tiene el pelo largo y castaño. Pensé que sólo le gustaban las rubias, Grey.
Me levantaré e iré a su encuentro en el vestíbulo.
Ella sale del ascensor y se detiene cuando me ve.
_ Buenas noches, señora.
_ ¡Oh Hola! ¿Quién eres tú?
_ Taylor, señora. El Señor Grey la está esperando.
_ Lo sé, dice sonriendo. Me guiña el ojo y pasa junto a mí.
No lo entiendo. Ella parece tan agradable y normal.
Me siento un poco tranquilizado  y me dirijo de nuevo a mi habitación a comer la deliciosa ensalada de pavo que Gail ha dejado preparada para mí. Trato de ver un partido de fútbol americano, pero no puedo concentrarme. Sé que estoy escuchando… bueno, no sé, gritos, tal vez. La sala de juegos de Grey está insonorizada, pero no puedo ayudarme a mí mismo. Es la misma sensación que tenía cuando una operación comenzaba, en espera de la seña de salida. ¡Contrólate, Taylor, son adultos que consienten! ¡No es asunto tuyo es su jodido negocio de mierda!
Me tumbo en el sofá un poco más y ver si un par de cervezas me ayudan a relajarme. Extraño la relajada compañía de Gail. Sí, y todavía no sé si está casada, y mucho menos si está interesada en ti, imbécil.
Me siento como un desgraciado, por lo que decido que tengo que ir a leer su archivo. Me digo a mí mismo que estoy haciendo mi trabajo, pero no me lo creo ni yo. Además, es algo que tengo que hacer mientras espero que mi cerebro se apague.
Mientras estoy sentado en mi escritorio en la sala de CCTV, recibo un correo electrónico de la bruja. Ella quiere más dinero, por supuesto. Esta vez para irse ella y Sophie de vacaciones a ver a su madre en Santa Bárbara. Le envío un correo electrónico y le digo que va a tener el dinero, a primera hora de la mañana del lunes, no me gusta que no tenga dinero, a pesar de todo. Vaya, me  envía otro correo electrónico de nuevo para  decir gracias. Es la primera vez.
Es la una de la madrugada y mi cabeza está empezando a sentirse confusa por el cansancio. He leído otros 124 expedientes del personal de Empresas Grey y no puedo concentrarme más. Soy consciente, de repente, que Grey está de pie detrás de mí. Me levanto rápidamente.
_ Señor.
_ ¿Por qué sigues trabajando, Taylor?
Lleva un par de jeans rotos y tiene un brillo tenue de sudor en el pecho. ¡Cristo! ¿El tipo ha estado follando durante cinco horas? ¡Eso sí que es aguante, todo un semental! Quiero decir, sé que a los chicos les gusta jactarse acerca de esas cosas, aunque solo sea por eso, por presumir. Por lo menos, parece menos molesto.
_ Ya me dirigía a mi habitación, señor.
Me mira y se ve como si estuviera reprimiendo una sonrisa. El hijo de puta sabe que he estado esperando para ver si algo le ocurría a la Srta. Saunders. Parece que lee mi mente.
_ La Srta. Saunders se ha ido a la cama, me dice con calma. Voy a estar trabajando en mi oficina durante un rato.
_ Señor.
Él sabe que yo sé lo que ha estado haciendo, y le importa un carajo.
Este es uno de los trabajos más extraños que he tenido… y llevo aquí menos de una semana. Sacudiendo la cabeza, apago la pantalla del ordenador, doy un último vistazo a los monitores del circuito cerrado de televisión y me dirijo a mi cuarto.
Cuando la alarma de mi teléfono suena a las 5:30 am estoy tentado a arrojarlo por la ventana. En lugar de eso, me pongo mi sudadera y mis zapatillas de deporte, me afeito tan rápido que casi me cortó la garganta, estoy de pie en el vestíbulo a las 5.59 am.
Grey aparece al momento, como de costumbre, y aparte del hecho de que está sin afeitar, parece que ha tenido ocho horas de sueño reparador en los brazos de su mamá, cuando yo sé a ciencia cierta que apenas ha rozado su cama.
Me pregunto si esta mañana será más corta de lo normal, pero no, el mismo paso, se castiga durante diez kilómetros y por supuesto a mí también. Jodido, Grey. Él no ha reservado su entrenador para el fin de semana pero, francamente, una follada de cinco horas dejan las sesiones con Bastille como el culo.
Cuando volvemos, estoy sorprendido de ver a  la Srta. Saunders en la cocina, pero por la falta de interés de Grey, creo que es su rutina habitual, si se puede decir que la rutina de Grey es normal.
Él se va directo a su habitación sin hablar con ella y yo me quedo cortado en la sala principal. Trato de irme sin ser visto, pero la Srta. Saunders me ensarta con su brillante mirada marrón.
_ Hola, Taylor.
  Buenos días, señora, murmuro, sabiendo que me sonrojo. ¿Pero que soy, un jodido profesional de mierda?
 Me retiro a los cuartos del personal para tomar una ducha y comer un tazón de müesli con miel hasta que creo que es seguro cruzar la sala principal de nuevo a mi oficina sin ser descubierto. Hay un truco para ser invisible cuando se vive con su empleador, vestirte de gris, es tan impredecible, es más difícil de lo habitual que te vean.
 Estoy a mitad de camino a través de la habitación principal cuando escucho de nuevo la puerta de la sala de juegos. ¡Plum!, ¡puerta cerrada! ¿Otra vez? ¡Jodidamente increíble!  Hay una nota en mi escritorio de él diciéndome que esté disponible para las tareas de pilotaje a 13:30pm.
 Tres horas y 47 archivos personales después, una alarma en uno de los monitores indica que la puerta de emergencia en el segundo piso se ha abierto. Subo las escaleras de dos en dos con mi arma en la mano, pero cuando llego allí, no hay nada que ver,  la puerta está bien cerrada. Sospecho que el  cableado está defectuoso. Tomo nota para llamar a un técnico lo antes posible, y enfundo el arma.
 Me vuelvo cuando escucho unos suaves pasos detrás de mí. Grey está llevando a la Srta. Saunders. Lleva los mismos vaqueros rasgados, con el que lo vi anoche. Ella lleva una bata blanca y tiene sus brazos alrededor de su cuello. Es un momento íntimo y extrañamente me siento como un mirón. No es así lo que yo esperaba, no habiendo leído sobre su extraña relación. Grey me llama la atención, pero no habla. Él simplemente lleva a la Srta. Saunders a su habitación y la deposita suavemente en la enorme cama blanca, sale y cierra la puerta detrás de él.
_ ¿Algún problema, Taylor?, está frunciendo el ceño.
 _ El monitor mostró una alarma apagada en estas escaleras. Pero seguro que el  cableado está defectuoso. Llamaré para que lo arreglen.
 Él asiente con la cabeza, se gira y comienza a andar por el pasillo. Vuelvo a ver que tiene cicatrices de quemaduras en su espalda. Pobre jodido bastardo.

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